Organizadores vecinales suspendieron la marcha prevista para el sábado por la noche tras detectar la presencia de grupos radicales, decisión comunicada a través de canales de mensajería. La cancelación se produce en un contexto de varias jornadas de protestas en la ciudad autónoma, donde cientos de residentes se han manifestado para reclamar soluciones a la crisis migratoria.
El Ministerio del Interior ha pedido formalmente a la Comisión Europea el despliegue de Frontex, Europol y la Agencia de la Unión Europea para el Asilo con el fin de apoyar las labores de identificación y triaje de las personas migrantes que permanecen en Ceuta de manera irregular tras las entradas masivas registradas a finales de julio.
El ministro Ángel Víctor Torres, responsable del mando único en Ceuta, informó sobre la crisis migratoria en la ciudad autónoma. Indicó que la normalidad se recuperará gradualmente y que los retornos no serán inmediatos. Condenó los ataques a migrantes, ceutíes y voluntarios, y destacó que quedan menos de 5.000 migrantes por filiar, incluyendo 1.827 alojados y 1.475 menores filiados.
Varios periodistas que cubrían las manifestaciones en Ceuta han denunciado haber sido víctimas de agresiones, insultos y escupitajos por parte de algunos asistentes. Las agresiones coinciden con un aumento de la tensión durante las protestas masivas. En otro incidente, una reportera de TVE se encaró violentamente con una manifestante que le recriminaba su labor y la estaba grabando.
Un centenar de personas se concentraron ante la Delegación del Gobierno en Ceuta portando claveles y banderas de España, en una acción pacífica para denunciar lo que consideran un abandono institucional, después de dos jornadas marcadas por la violencia en otras protestas en la ciudad.