El presidente del Gobierno ha calificado la llegada de miles de personas a Ceuta como un ataque a la integridad de España, atribuyendo el suceso a las mafias y sin señalar al gobierno marroquí, con quien ha destacado la cooperación. El Ejecutivo ha instalado boyas en el mar como medida a corto plazo.
Un portavoz del gobierno marroquí señaló que la llegada masiva de migrantes a Ceuta no fue espontánea, sino resultado de la actividad de mafias y la difusión de desinformación en redes, incluyendo rumores sobre una supuesta apertura migratoria en España por una sentencia del Tribunal Supremo. Marruecos reafirmó su papel como socio fiable y abrió investigaciones judiciales.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el despliegue de boyas en el espigón de Ceuta como barrera física y visual para permitir devoluciones a Marruecos, en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo. La medida responde a la entrada de miles de migrantes y se estudiarán cambios legislativos para agilizar las repatriaciones.
El Gobierno francés ha anunciado un aumento de los controles fronterizos con España, incluyendo el despliegue de más agentes, como respuesta a la entrada masiva de migrantes en Ceuta. La medida se produce después de que otros países europeos expresaran su preocupación por la integridad del espacio Schengen.
Representantes de la Policía Nacional y la Guardia Civil coinciden en calificar de insuficientes los refuerzos desplegados en Ceuta para gestionar la crisis migratoria. Alertan de una situación caótica y descontrol absoluto, advirtiendo de inminentes problemas de orden público ante lo que describen como un colapso operativo.