Irlanda venció a Israel en un encuentro de la Nations League disputado en territorio neutral. El partido estuvo caracterizado por diversos gestos de los jugadores irlandeses: portaron brazaletes negros, inclinaron la cabeza durante el himno israelí y los capitanes de ambos equipos no se saludaron, en un contexto de tensión previa por posibles boicots.
La policía británica detuvo a varios hombres bajo sospecha de delitos contemplados en la Ley de Explosivos del país. Como medida de precaución, se evacuaron viviendas cercanas y se desplegó un dispositivo de seguridad con artificieros inspeccionando vehículos en la base de la RAF de Fairford.
Los votantes suizos rechazaron por amplia mayoría una iniciativa que buscaba reforzar la neutralidad del país, impidiendo la adhesión a alianzas militares como la OTAN y eliminando la imposición de sanciones internacionales, como las aplicadas contra Rusia.
El partido Die Linke se impuso en los comicios de la capital alemana. Su programa electoral contempla medidas para intervenir en el mercado del alquiler, entre ellas la expropiación de grandes cantidades de viviendas y recortes en la financiación policial, lo que ha generado reacciones en formaciones como la CDU y el SPD.
El Comité Electoral Central de Israel aceptó la petición para descalificar a los partidos de la minoría árabe de las elecciones generales del 27 de octubre. La iniciativa fue impulsada por el Likud de Benjamín Netanyahu y otras formaciones de extrema derecha. Se espera que la decisión final sobre su exclusión la tome el Tribunal Supremo.